El octavo remedio natural

Queremos vivir bien pero no sabemos cómo hacerlo y es importante detenernos para reflexionar en el estilo de vida. Aprovechar y disfrutar los años que tenemos por delante tienen que ver con el cómo hacemos uso de los 8 remedios naturales para alcanzar el objetivo de una vida equilibrada y feliz.

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18 de marzo de 2019

Hay muchas cosas que adquirimos a lo largo de nuestra vida… cuando comenzamos a perder algunas de ellas, nos entristecemos y nos duele, pero cuando perdemos la salud, nos damos cuenta que perdemos todo.

Los ocho remedios naturales los desarrollamos aquí como las 8 actitudes.

En el Sanatorio Adventista del Plata, donde me toca trabajar, nos encontramos diariamente con personas que vienen a visitarnos, pero no vienen de vacaciones o porque es un lugar agradable y bonito. Vienen porque tiene un problema que los inquieta, que les duele y los lleva a ser infelices. Por eso recurren a profesionales de la salud que los ayudan a vivir mejor. Lo triste es que muchas personas recurren al profesional para resolver un problema puntual y cuando regresan a su rutina, siguen viviendo el mismo estilo de vida que tal vez hasta les ocasionó el problema. La naturaleza nos cobra caro por la manera equivocada en la que actuamos.

Remedios Naturales, suena a que es natural, pero ¿por qué remedio? ¿qué está remediando?

Muy buena la pregunta. Cuando Dios creó al ser humano lo hizo perfecto. Lamentablemente, como resultado de la decisión del mismo ser humano, se apartó de los principios establecidos por Dios y una de las consecuencias fue la enfermedad y posteriormente la muerte. El ser humano hoy no disfruta de todas las capacidades que disfrutaba en sus orígenes, fue perdiendo la posibilidad de vivir muchos años y bien vividos.

Respeto la opinión de cada uno de los lectores con respecto a sus creencias, en cuanto a cómo entienden el origen del ser humano. Pero, las Sagradas Escrituras dicen que Dios creó al ser humano y lo hizo perfecto. Aunque éste tomó una decisión equivocada, siguió viviendo por muchos años, inclusive siglos. Matusalén, quien fue el hombre que mas vivió, llego a los 900 anos.

A medida que fue transcurriendo el tiempo, nos hemos ido apartando cada vez más de lo que la naturaleza nos ofrece. De alguna manera, la enfermedad termina desembocando en la pérdida de la vida. Es por eso que necesitamos de remedios que nos ayuden a vivir más y mejor. Y no es solamente agregarle años a la vida.

Algunos podrían decir – ¿Qué diferencia hace vivir 5 o 10 años más? – No hace diferencia si no la marcamos. lo importante es vivirlos bien vivimos. Con salud con energía y con fuerzas… Sin ser una carga para nuestros familiares, para nuestros hijos y nietos tener que soportarnos, cuando llegamos al final de nuestra existencia, ya ancianitos.

Estos remedios naturales  nos ayudan a resolver el problema de la caída, del origen del ser humano. Por eso hablamos de remedio…

Dentro de estos 8 remedios naturales ¿Será que hay uno más importante que otro?

Cuando observamos la naturaleza podemos ver que Dios la creó en un equilibrio extraordinario. Los 8 remedios naturales están colocados de esa manera. No existe uno más importante que el otro. Cuando dejamos de utilizar uno de los 8 remedios, todo el organismo se ve afectado. Sin embargo, el octavo remedio natural podría ser llamado como el motor, el motivador para usar los otros 7, el que nos da la razón de ser y  querer vivir mas.

Somos como una unidad sellada, no podemos separar los 8 remedios. O usamos todos o ninguno. En el sentido de que la salud se ve afectada cuando dejamos alguno de lado.

Es así que podemos ver que todo está relacionado con nuestros hábitos y nuestro estilo de vida al adoptarlos como parte de nuestra rutina.

Hay varios factores que hacen que tengamos salud. El estilo de vida es uno de ellos, pero tenemos además la genética, la herencia, que no elegimos y no podemos hacer mucho para contrarrestar los efectos. Otro factor es la edad, no es lo mismo la salud de alguien de 15 años que la salud de alguien de 80 años y no podemos hacer nada para cambiar la edad … Pero con el estilo de vida podemos hacer mucho para marcar la diferencia, porque es una cuestión de decisión personal.

¿Cuál es entonces el octavo remedio natural?

Este octavo remedio natural es sumamente importante, tanto que no es fácil definirlo. Para aquellos que somos cristianos podemos decir simplemente que es “confianza en Dios”. Pero para aquellos que no profesan una religión o son ateos, nos referimos a lo que tiene que ver con la “salud espiritual”, que va mucho mas allá de una religión.

Cuando hablamos del octavo remedio natural hablamos de la salud del espíritu, que de alguna manera es el que le da sentido, le da sabor y crea el deseo de seguir viviendo o por el contrario el deseo de quitarse la vida.

Por lo tanto estamos hablando de un tema que es sumamente amplio, que tiene que ver con lo que pensamos, lo que escuchamos, de lo que nos acerca a Dios en el caso de los cristianos. Para aquellos que confían en un ser supremo su salud es muy diferente a la de aquellos que no tienen de dónde aferrarse en cuanto a sus creencias.

El tener claro de dónde vengo, a dónde voy,  cual es el objetivo de mi vida es algo que le da a nuestra existencia un sabor especial. ¿Por qué quiero seguir viviendo? ¿Cuál es mi objetivo? Y el foco que tengo hacia adelante va a determinar mi accionar.

Por eso decimos que no hay un remedio mas importante que el otro, aunque de alguna manera, este octavo remedio me va a motivar a tomar agua, hacer ejercicio, descansar las horas suficientes, etc… Tenemos que usar equilibradamente los 8 remedios naturales porque  si decimos que tenemos confianza en Dios, pero no usamos los otros remedios naturales, estamos yendo por muy mal camino.

Alguno puede decir, “yo soy cristiano” y pasa el día entero dentro de la iglesia, sin importar la denominación, pero no por eso tiene mejor salud. Por el contrario, le va a faltar el sol. Mejor sería que pudiera dejar de ser egoísta, de pensar en sí mismo y comenzar a ver la vida desde una óptica diferente y compartir el remedio con quienes lo rodean.

Cuando una persona se enfrenta a una enfermedad muy difícil ya sea  particular o familiar, tiende a buscar desesperadamente este octavo remedio natural. Se da cuenta de que necesita esta ayuda extra.

¿Me permites contar una experiencia particular? Hace poco tiempo una persona muy cercana a mi familia falleció por causa de un accidente.

En el momento del accidente en la ruta no había ningún familiar, llegaron los bomberos pero tristemente la persona falleció. Cuando uno de los bomberos se acercó luego a la familia preguntó si la persona fallecida era cristiana. Los familiares quedaros extrañados. A lo que el bombero respondió.  Atendemos muchos casos de personas fallecidas en accidentes, pero casi sin excepción puedo decir que el rostro de una persona que muere confiando en Dios es muy diferente al de de una persona que no confía en Dios. Esto no es científico, pero no deja de ser real.

En el sanatorio nos toca trabajar con personas que vienen a enfrentar un problema de salud, y muchas veces es una situación terminal. Para esto es indispensable trabajar con un equipo interdisciplinario, de médicos, psicólogos y pastores, para aclarar los hechos frente a la persona de tal manera que pueda arreglar su vida. Y no hay duda de que la persona que tiene una confianza en Dios enfrentan estos momentos finales de su vida de una manera diferente a la de aquellos que no la tienen, no saben hacia dónde se dirigen… que pasa después…

Hay una esperanza en un mas allá… y muchas veces he pensado que, aunque no sea real esta promesa, bien vale la pena vivir esta vida teniendo la confianza de un ser supremo que esta a nuestro lado en todas las circunstancias.

Cuando enfrento una situación extrema puedo recurrir a Él y percibir que realmente está para ayudarme.

¿Podemos decir entonces que, este octavo remedio natural no solo nos ayuda a tener una buena calidad de vida, sino a estar mejor preparados para la muerte?

Definidamente, aunque aclaramos que para morir entre comillas, porque en el plan original no estaba la muerte. Pero hoy por hoy la muerte existe y para estar mejor preparados para este momento se requiere de una vivencia previa con sentido, donde la confianza marca el rumbo de nuestro vivir.

Por ejemplo: personas que tienen esta confianza en Dios, y han pasado por una cirugía, y esto sí esta probado científicamente,  hay estudios al respecto que demuestran que la recuperación de la salud es mucho más rápida.

Sin embargo no solo hablamos de quién confía en Dios, sino de la salud del espíritu, tener actitud positiva, evitar el rencor, el odio, el resentimiento. De esta manera alguien que no tiene a Dios en su vida puede hacer uso de este octavo remedio, o sea cultivar buenos pensamientos.

Nosotros no somos lo que pensamos que somos, somos lo que pensamos.  Y eso marca la diferencia, ¿Dónde están nuestros pensamientos?

Tristemente muchas personas gastan su tiempo prendidos a las noticias y los medios utilizan las malas noticias para tener mayor difusión y muestran lo peor de lo peor del ser humano. La persona que comienza a alimentar su mente y su espíritu con este alimento, lamentablemente sufre las consecuencias.

La confianza en Dios es fundamental, pero para aquella persona que no tiene a Dios en su vida, lo animo a tener buenos pensamiento, y a evitar las cosas que lastiman el alma y el corazón.

Está probado científicamente que quienes cultivan el odio y el resentimiento,  tiene presión alta, los latidos del corazón son mayores, provocan inflamaciones en el organismo y terminan en graves  enfermedades y hasta en la muerte.

Personas con conflictos no resueltos viven mucho menos.

Me ha pasado que aconsejamos a una persona a buscar a quien lo había ofendido o con quién  estaba enemistado para arreglar la situación y sin excepción todas dijeron: – ¡Por qué no hice esto antes!!! – Y nuevamente se sienten con ganas de vivir, completamente renovados.

Este octavo remedio natural es el que nos va a dar las fuerzas necesarias para utilizar los otros 7 y vivir una vida plena, abundante y feliz con buenas relaciones con quienes están a nuestro alrededor.

 

Entrevista al Dr. Carlos Hein, Capellán del Sanatorio Adventista del Plata.  Programa radial Por su Salud, conductora Susana Cayrus. 

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