ESCLEROSIS MÚLTIPLE.

Un proceso de neurodegeneración progresiva que necesita ser detectado a tiempo…

Dangela Lupaca

Especialista en Medicina Intensiva.

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29 de agosto de 2019

Es una enfermedad autoinmune, que se caracteriza por un estado de disfunción neurológica progresiva, afectando principalmente a adultos jóvenes (20 a 40 años).

Nuestro sistema nervioso central conformado por neuronas las cuales se conectan por medio de axones los cuales están recubiertos por material lipoproteico (proteínas) que forman la mielina que forman una capa gruesa alrededor de los axones “vainas de mielina”, la cual permite que los impulsos eléctricos se transmitan de manera rápida y eficiente a lo largo de las neuronas.

En la Esclerosis múltiple ocurre un proceso de desmielinización (pérdida de la mielina) llevando a un proceso de neurodegeneración.

FACTORES DE RIESGO.

Se han identificado factores de riesgo para el desarrollo de Esclerosis Múltiple

  • Infecciones Virales: Epstein-Barr
  • sexo femenino: 3:1 a predominio femenino.
  • déficit de Vitamina D (implicado en la regulación del sistema inmune y reducción de la inflamación), poca exposición solar.
  • Tabaquismo (asociado con el desarrollo de la enfermedad, así como la progresión del deterioro neurológico)
  • Historia familiar (genética)

Siendo el diagnóstico de la enfermedad muy complejo por su variabilidad de sintomatología y al no existir una prueba o examen que nos permita establecer el diagnóstico definitivo, la evaluación neurológica, examen de liquido cefalorraquídeo y el apoyo de neuroimágenes son muy necesarios.

Es importante el diagnostico en etapas tempranas, ya que un hallazgo temprano puede determinar el curso progresivo y degenerativo de esta enfermedad, 

Los síntomas más frecuentes son la Alteración visual (pérdida de la agudeza visual), pérdida de la fuerza muscular de uno o más miembros, debilidad en ambas manos, fatiga (sensación subjetiva de cansancio), disfagia (problemas con la deglución).

En personas con Esclerosis Múltiple ya diagnosticada existe tratamiento farmacológico con el objetivo de prevenir los brotes de la enfermedad y disminuir la progresión de la disfunción neurológica. 

La depresión, alteración del sueño, fatiga, ansiedad, son factores de gran impacto que acompañan e incrementan el deterioro neurológico progresivo. 

PREVENCIÓN

Existe evidencia de que:

  • Un estilo de vida saludable: nutrición balanceada, dormir bien.
  • Realizar actividad física: de gran impacto favorable para el cuerpo y para el cerebro.
  • Y mantener una actitud positiva: el apoyo familiar y la confianza en Dios.

Tienen gran impacto en la calidad de vida e influyen directamente en el pronóstico de estas personas.

No descuidemos los 8 remedios naturales, tan necesarios para prevenir y mantener una vida equilibrad y feliz.

Referencias.

www.fundaciongaem.org

www.ninds.nih.gov

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