La alegría: una buena medicina

La alegría está relacionada al propósito de vida y al entorno social ¿Cómo fomentarla?

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12 de julio de 2021

Si nuestra vida fuera una película y pudiéramos rebobinar, es decir, volver al pasado, sin dudas encontraríamos escenas de tristezas y dificultades, pero también momentos de alegría, risa y gozo.

Hasta, quizás, no es necesario ir tan atrás; tal vez hace unos minutos reías o cantabas contento alguna canción de esas que te dan ánimo.

Lo cierto es que en la vida hay un tiempo para todo. Un tiempo para llorar, y un tiempo para reír; pero ¡qué hermoso es el tiempo de reír! ¡Qué lindas sensaciones experimentamos cuando nos alegramos! 

¿Cómo definiríamos la alegría?

Aunque la risa no siempre representa alegría genuina; en general, cuando pensamos en esta emoción la dibujamos con un rostro sonriente. 

La alegría es aquella emoción que responde ante un acto o evento que percibimos como agradable, positivo o placentero.

La podemos expresar por medio de la satisfacción, la diversión, el entretenimiento, la risa, el gusto, el gozo, la animación, el entusiasmo, la gratitud, entre otros. 

Desde el punto de vista bíblico

Otro concepto muy interesante de la alegría es el que nos da la Biblia.

Esta la define como un remedio. Dice así en uno de sus Proverbios “El corazón alegre es una buena medicina, pero el ánimo triste debilita el cuerpo” (Prov. 17:22).

Desde el punto de vista de la psicología

Desde el ámbito de la psicología, también se han realizado estudios que están de acuerdo con esta idea.

Se considera la alegría como una emoción que facilita la reducción del estrés, brinda mayor rendimiento y motivación, mejora el sistema inmune y hasta puede ayudar a combatir el insomnio y el dolor.

Así es como la espiritualidad y la psicología coinciden en que tener pensamientos alegres es una de las mejores medicinas. 

Jesús mismo era una persona alegre. Quizás parezca extraño esto porque mucho del cine, libros y pinturas se han dedicado a mostrar a un Jesús serio y sufriente.

Hay toda una iconografía religiosa que ha enfatizado más su muerte que la alegría de su vida. Sin embargo, él experimentó muchos momentos de alegría.

Sin entrar en muchos detalles, conocemos que Cristo compartía momentos de amistad, eventos tan alegres como una boda, comidas con amigos y vecinos, el contacto con la gente que bendecía y sanaba, la emoción de los milagros y hasta en sus oraciones expresaba alegría como lo registra el Evangelio según San Lucas, cuando Jesús se llenó de gozo al ver regresar a los discípulos de su misión.

Por lo tanto, dentro del sencillo relato de su vida, podemos ver como la alegría de Jesús estaba sumamente relacionada con su propósito de vida y, a la vez, con su entorno social.

Justamente esta es una de las herramientas que colaboran en el camino de la alegría. 

¿Cómo fomentar la alegría?

¿Estás alegre hoy? Necesitamos fomentar un estado de ánimo alegre, optimista y apacible; porque nuestra salud depende de ello.

Para esto te propongo las siguientes actividades:

  • Piensa en aquellas cosas y personas por las que estás agradecido. Y te desafío a que le expreses esa gratitud a aquellas personas en quienes pensaste.
  • Procura no aislarte. La alegría se intensifica en el relacionamiento con otras personas.
  • Comparte con otros tus alegrías. No te las guardes. Hay mayor gozo en contarle a otros lo que nos puso contentos.
  • Comparte más tiempo con amigos u otras personas que te contagian de buen ánimo. 
  • En la medida de lo posible, evita aquellas cosas o situaciones que deprimen tu estado anímico.
  • Si eres creyente, dale gracias a Dios por todo. Y aún por aquellas cosas que te entristecen, puedes pedirle al Señor que las convierta en fuente de fortaleza y aprendizaje.
  • Hay más alegría en dar que recibir”. Piensa en alguien que necesite tu ayuda, ya sea a través de un abrazo, una palabra de ánimo, alguna ayuda material, un favor, etc. Estos actos nos permiten disfrutar de esos momentos en los que nos sentimos con propósito y beneficiados al poder dar de nosotros a aquel que necesita.  

Recuerda que, aunque sean momentos sencillos o breves, son momentos de gozo que sanan. Y cada momento de alegría es especial porque es para ti. Toma tu tiempo de reír y disfrútalo.  

Deseo de corazón que las ideas de este artículo traigan alegría y sus bendiciones a tu vida. 

BIBLIOGRAFÍA

https://www.psicoglobal.com/blog/psicologia-emociones-alegria

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