Lactancia Materna

No es una decisión que debe ser tomada a la ligera o bajo percepción personal.

Misael Rios

Gerente de Alimentos CADE - Ecuador

2 Artículos


1 de agosto de 2019

Durante una semana estaremos recordando la importancia de la lactancia materna a nivel mundial. Un actividad importante en la concepción del ser humano, para algunos fruto de la evolución, para otros una actividad que ha sido diseñada por Dios para sostén del ser recién nacido, quien no tiene otra fuente ideal de alimentación que la que su progenitora puede darle. 

Mientras viajaba rumbo a la ciudad de Quito (Madeli), tuve la oportunidad de compartir el transporte junto a tres damas. Una de ellas era una abogada y se encontraba a semanas de dar a luz. Como de costumbre, inicie una conversación acerca de sus planes para su maternidad con el deseo de darles algunas recomendaciones, sin embargo me encontré con algunas respuestas inesperadas. La dama había realizado un tratamiento de fertilidad, sin embargo quedo embarazada antes de lo que esperaba y consideraba que no estaba lista para tener un bebe. Mencionó que programaría una cesárea y que no daría de amamantar a su bebe bajo la siguiente argumentación: “ese es un proceso por el cual no voy a pasar”, prosiguió diciendo: “no dejaré por ningún motivo mi trabajo por lo que alguien más estará en casa para cuidar a mi bebe”. 

A lo largo del siglo XX la maternidad sufrió cambios significativos, entre ellos, los derechos de igualdad civil, el uso de anticonceptivos y la incorporación de la mujer al mundo laboral. Sumado a dificultades en los hospitales, donde las madres y sus recién nacidos eran separados de forma inmediata, no permitiendo la estimulación del primer contacto ni el primer amamantamiento. Así mismo, se incorpora la recomendación pediátrica de la lactancia por periodos de tiempo (grave error) dando de amamantar a sus bebes cada tres horas, irrumpiendo en el proceso natural que va más allá de solo la alimentación, generando un distanciamiento he impidiendo las prácticas necesarias de una alimentación de libre demanda (cada vez que el niño lo requiera). 

En la decisión del amamantamiento influyen innumerables factores como el biológico,  afectivo, social y espiritual, por lo cual no es una decisión que debe ser tomada a la ligera o bajo percepción personal. Por el otro lado, tenemos a las mujeres que deciden amamantar pero no han recibido ningún legado o instrucción adecuada en esta tarea por lo cual les resulta difícil. Muchas son guiadas por las “tradiciones” o “recomendaciones de las madres, suegras o amigas” terminando finalmente en un proceso erróneo que tiene consecuencias futuras. 

Existen algunos paradigmas sobre la lactancia materna

  1. Sensación de poca producción: Algunas madres se dejan llevar por la sensación de poca producción integrando la lactancia artificial, lo que se suma a las poderosas campañas mediáticas de alimentación alternativa promoviendo una mejor nutrición del bebé.  En el otro extremo tenemos que, con el deseo de poder generar más leche materna, se sugieren hábitos de alimentación erróneos en la madre, afectando al lactante en la adquisición de los nutrientes correspondientes. “La bajada de la leche es estimulada por la succión del bebé, la introducción de leche artificial en las tetinas y los biberones interrumpe este estímulo para la producción de leche”.
  2. Infecciones: en algunos casos la lactancia se interrumpe por medios injustificados y esto se debe al poco conocimiento de las contraindicaciones de la lactancia materna por los profesionales de la salud. Los errores a resaltar son el Virus del papiloma humano, el virus de la leucemia celular humana, la galectosemia, la deficiencia primaria congénita de la lactosa, fármacos y drogas contraindicadas durante el embarazo. “Buscar la ayuda de un profesional de confianza que incentiva la lactancia materna”.
  3. Miedo: Las mujeres trasmiten el temor a la lactancia, por lo que hoy en día asumen el dolor como parte del proceso y es una de las razones por  las que las mujeres se niegan a dar de mamar. En otros casos el temor a perder la figura de los senos, genera el rechazo al amamantamiento. “Interactuar emocionalmente con su bebé en el momento de la lactancia puede disipar sus miedos”.
  4. Tiempo: El reloj se ha convertido en la piedra angular de nuestra cultura, tratar de poner horarios en lo que concierne a la lactancia, trae resultados desastrosos. “La lactancia materna debe ser por libre demanda sin reglas ni horarios”.

Datos realizados en estudios a nivel de mundial y latinoamericano sobre la lactancia materna (LM) y lactancia materna exclusiva sin inclusión de sólidos ni otros líquidos (LME), nos ayudan a comprender mejor la importancia de incentivar la lactancia materna.

La lactancia materna exclusiva (LME) hasta el sexto mes de vida no alcanza al 40% de los niños a nivel mundial y en Brasil llega hasta el 41% (Minagawa et al., 2017). La Organización Mundial de la Salud (OMS) junto a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) están trabajando para que este promedio llegue al 50% para el año 2025 (OMS/OPS, 2016)

Porcentaje de niños que reciben leche materna. Fuente (OMS/OPS, 2016)

Beneficios de la lactancia materna y riesgos de no amamantar. 

Algunos estudios realizados en algunos países que fueron resumidos en un artículo publicado en la Revista Chilena de Pediatría por Paulina Brahm y Verónica Valdés, titulado “Beneficios de la lactancia materna y riesgos de no amamantar” enfatizan que:

Enfermedades infectocontagiosas: La LME (Lactancia materna exclusiva) y la LM (Lactancia materna) disminuyen el riesgo de infecciones gastrointestinales, incluso tiene un efecto protector residual hasta dos meses posteriores a la suspensión del amamantamiento. Por el lado contrario podemos corroborar que con fórmula exclusiva (FE) se presenta un incremento del 80% de riesgo de presentar diarrea, lo que se contrasta con el hecho que la frecuencia de la diarrea en niños amamantados es menor. Los niños que no tuvieron lactancia materna durante los primeros seis meses de vida, presentaron quince veces más mortalidad por neumonía, que aquellos que sí la tuvieron. Y los niños que fueron alimentados con fórmula entre los seis y veintitrés meses, presentaron el doble de mortalidad de neumonía, que aquellos que mantuvieron la lactancia como complemento hasta los dos años de edad.

Alergias alimentarias y asma: un estudio australiano, determinó que la introducción de lácteos y no lácteos distintos a la leche materna durante los primeros cuatro meses de vida aumentó el riesgo de asma, sibilancias (sonido producido por los conductos pequeños de los pulmones al respirar) desde el primer año de edad en tres o cuatro veces más e incluso trastorno al dormir por las sibilancias. Otro estudio en países desarrollados, concluyó que al menos tres meses de lactancia materna disminuyó en un 27% el riesgo de asma en niños sin historia familiar de asma. Y los que tienen historial familiar con asma fueron beneficiados ya que disminuye el riesgo en un 40% de tener asma.

Obesidad: Aunque se han encontrado controversias en los estudios, sin embargo la lactancia materna actúa como protector contra la obesidad, la hipertensión, la dislipidemia y la diabetes tipo 2 durante la adultez. Las tasas de obesidad son menores en lactantes alimentados con leche materna, así como un 15 a 30% de reducción de riesgo de obesidad durante la adolescencia y adultez con aquellos que no fueron amamantados.

Leucemia: un estudio bibliográfico de los últimos 50 años, concluye que la lactancia materna por seis meses o más, tuvo un efecto en la disminución del 19% de riesgo de desarrollar leucemia durante la infancia.

Mortalidad: Un estudio realizado en Latinoamérica encontró que la lactancia materna pudo haber evitado el 14% de mortalidad infantil durante los primeros tres meses de vida y la lactancia materna parcial durante el primer año de vida. En los Estados Unidos más de 900 niños se salvarían por año  de muerte súbita de los lactantes si estos hubieran sido alimentados por lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida.

Además de algunos de los beneficios mencionados anteriormente, también existen beneficios económicos, para aquellos que piensan en los gastos que genera un bebé. Ya que esto es algo que prima mucho en la pareja, a la hora de realizar su presupuesto, entre pañales, ropa y otras necesidades. 

Beneficios económicos de la lactancia materna

  • La lactancia materna por debajo de los requerimientos estudiados, representa un costo para la sociedad de US$17.4 mil millones por muertes prematuras, US$733.7 millones en costos directos y US$126.1 millones por morbilidad indirecta. (Brahm & Valdés, 2017)
  • La Academia Americana de Pediatría concluyó que si el 90% de las madres norteamericanas amamantara con lactancia materna exclusiva por lo menos durante seis meses a sus hijos, se podría ahorrar US$13 mil millones cada año. (Brahm & Valdés, 2017)
  • Otro estudio determinó que la lactancia materna podría haber incrementado en 4 puntos el CI (Coeficiente intelectual) para niños nacidos en el año 2000 las potenciales ganancias durante la vida laboral hubieran representado US$900 mil millones más de ingresos. (Brahm & Valdés, 2017)
  • Si se incrementa la lactancia en un 90% de los niveles actuales en Estados Unidos, China y Brasil, los gastos por tratamientos médicos se reducirían en al menos US$2,450 millones en Estados Unidos, US$223.6 millones en zonas urbanas de China y US$6.0 millones en Brasil (al dólar estadounidense en 2012)

La ciencia es clara sobre los beneficios de la lactancia materna, pero, ¿Qué dice la Biblia al respecto? Encontramos algunas referencias…

La primera de ellas tiene que ver con el acontecimiento del destetado y la celebración que tenía en el  naciente pueblo de Israel, específicamente con Abraham.

“Cuando Isaac creció y estaba a punto de ser destetado, Abraham preparó una gran fiesta para celebrar la ocasión”. (Génesis 21:8, NTV)

Los comentaristas mencionan que es probable que Isaac tenía alrededor de tres años, aunque algunos mencionan que podría tener cinco años. Sin embargo este fue un momento especial para la vida familiar de Abraham y Sara. Mostrando la importancia de este acto de parte de la madre. 

Por otro lado, tenemos dos versículos que comparan la leche materna con la Palabra de Dios:  

“Como bebés recién nacidos, deseen con ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una experiencia plena de la salvación. Pidan a gritos ese alimento nutritivo ahora que han probado la bondad del Señor” (1 Pedro 2:2, NTV)

“Tuve que alimentarlos con leche, no con alimento sólido, porque no estaban preparados para algo más sustancioso. Y aún no están preparados” (1 Corintios 3:2, NTV)

En ambos casos, los autores hacen referencia a la leche materna comparándola con La Palabra de Dios, como un alimento para nuestras vidas, tan necesarios en aquellos que nacen a la vida espiritual como aquellos que continuamos en ella, comprendiendo la vitalidad de la misma para nuestro crecimiento y sostén en este mundo. 

Concluimos que esta acción tiene un origen divino al diseñar a las mujeres para este cometido, que tiene efectos emocionales, biológicos y espirituales. Que esta semana podamos recordar la importancia de éste acto importante, en el desarrollo de la vida de los niños y sus madres.

Bibliografía

. Asociación Española de Pediatría. Comité de Lactancia Materna. 2009. https://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/documentos-sobre-lactancia-materna

. Brahm, P., & Valdés, V. (2017). Beneficios de la lactancia materna y riesgos de no amamantar. Revista Chilena de Pediatria, 88(1), 15–21. https://doi.org/10.4067/S0370-41062017000100001

. Minagawa, Á., Fujimori, E., Palombo, C., Duarte, L., Borges, A., & Chofakian, C. (2017). Lactancia materna: ¿qué ha cambiado en la última decada? Revista Latino-Americana de Enfermagem, 25(0), 1–10. https://doi.org/10.1590/1518-8345.1858.2941

. OMS/OPS. (2016). La lactancia materna en el siglo XXI. The Lancet, 1–8. Retrieved from https://www.paho.org/hq/dmdocuments/2016/LactanciaMaternaEnSigloXXI-April15.pdf

Artículo desarrollado en conjunto por la empresa de Alimentos CADE, de Ecuador y la Psicóloga Madeli Santos

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