Obesidad infantil

El Sanatorio Adventista del Plata (SAP) dialogó con la Licenciada en nutrición Emilce Suschevich sobre la obesidad infantil y lo preocupante de su aumento en los últimos años.

Columnistas

72 Artículos


17 de diciembre de 2018

SAP: Hoy hablamos con la Licenciada Emilce Suschevich y el tema que nos ocupa es la obesidad infantil. Cómo prevenirla, cómo evitarla, qué podemos hacer para que no se nos instale como una enfermedad.

En primer lugar ¿Cómo definiríamos la obesidad y sus efectos en niños y adolescentes?

Lic. Emilce: La obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que es perjudicial para la salud. por eso debemos aprender cómo evitarla y cómo combatirla.

La obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más grave en estos momentos. según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el problema se da a nivel global en los países desarrollados y está afectando progresivamente a muchos de los países de medianos ingresos, sobre todo en el medio urbano. la prevalencia ha aumentado a un ritmo alarmante. Las cifras dadas a conocer, hace menos de un año, revelan que más de 41 millones de niños menores de 5 años del mundo tienen sobrepeso.

El problema se agrava cuando nos damos cuenta que los niños con sobrepeso tienden a seguir con sobrepeso en edad adulta y tienen más probabilidades de padecer, a edades tempranas, enfermedades no transmisibles como la diabetes y enfermedades cardiovasculares.

SAP: ¿La obesidad tiene que ver con el entorno? No es una patología aislada, tiene todo un entorno social cuyas características conllevan a que se transforme en una enfermedad, ¿no?

Lic. Emilce: si, antes era algo estético, pero se ha comprobado científicamente que es una enfermedad.  Esta en aumento y se considera preocupante ya que está entre los 10 mayores factores de riesgos como causa de muertes y como base para las enfermedades no transmisibles.

El entorno obesogénico fue ingresando poco a poco en nuestra sociedad y no nos dimos cuenta. Fue durante una transición nutricional donde la sociedad se fue alejando de los alimentos y métodos de cocción tradicionales, para darle prioridad a los alimentos procesados.

Estos alimentos procesados son ricos en grasas y azúcares tornándose en los más buscados, decreciendo el alimento con buena calidad nutricional. De esa forma se consumen menos alimentos que aportan fibra y nutrientes.

Todos los alimentos contienen una densidad nutricional. Las verduras, frutas y leche descremada tienen baja densidad calórica, porque en 100 gramos de cualquiera de ellas tenemos menos de 100 calorías. Sin embargo, hay otros alimentos que en 100 gramos contienen 100 calorías. Esta es su densidad normal. Cuando en 100 gramos se tiene mayor cantidad de calorías, decimos que se tiene mayor densidad calórica.

Los alimentos de alta densidad nutricional, puede coincidir con alimentos de alta densidad calórica. Lo que debemos hacer en estos casos es controlar la cantidad que comemos de ellos, como el en caso de los frutos secos, frutas oleosas como la palta, aceitunas y legumbres.

Es en el hogar donde debemos controlar la forma en que nos alimentamos para enseñar a nuestros hijos cómo y qué deben comer y no dejar que los alimentos procesados se conviertan en la base de la alimentación en casa.

Los alimentos comercializados masivamente son cada vez más baratos.  No debemos comprar solo porque están en oferta. Por otro lado, los alimentos frescos tienen un costo mayor y así se demuestra que si estos tuvieran un costo menor, no estaría tan modificada la elección.

SAP: Con respecto a las porciones, ¿qué es una porción?

Lic. Emilce: Cuando compramos envasados, que no son ultra procesados, dicen la cantidad de porciones que trae el paquete. cuando intentamos disminuir la cantidad de calorías que consumimos debemos achicar la porción que dice el paquete para que aporte menos calorías que la porción ya especificada. Debemos leer la etiqueta para ver cuánto queremos o podemos comer. Una porción de fruta es una fruta mediana o un vaso de fruta picado. Otra forma de medir la porción es creer lo que dice la receta por ejemplo cuando dice: ‘rinde de 6 a 8 porciones”.

Los alimentos ultra procesados son aquellos que contienen alta densidad calórica ya que contienen cantidad de ingredientes que ya son procesados por si solos y juntándolos se convierte en un alimento ultra procesado.

Teniendo en cuenta estas especificaciones no quiere decir que si cuido mi alimentación estoy a dieta, sino que estoy comiendo lo que mi cuerpo necesita y soy sano. Debemos tener cuidado con alimentarnos de forma desordenada porque un desorden lleva a otro desorden y el cuerpo se resiente y enferma.

Las gaseosas son una de las mayores razones de la obesidad infantil porque contienen jarabe de maíz de alta fructosa, el cual se obtienen por el procesamiento del maíz. Este jarabe está presente en todas las gaseosas y en muchos productos alimenticios. por esta razón hay que mirar las etiquetas de los alimentos en la parte que dice “ingredientes” para verificar si contiene este jarabe o no. En las etiquetas se la puede encontrar como “JMAF”. En cada etiqueta los ingredientes aparecen en el siguiente orden, desde los que se encuentran con mayor proporción a los de menor proporción.

SAP: ¿Hay aspectos que tienen que ver con la comunicación?

Lic. Emilce: Si, totalmente. Existe la influencia de las comunicaciones en lo que tiene que ver con el ambiente obesogénico. Si yo hoy digo que uno de los elementos que se destaca es la aparición de la Televisión, muchos dirán: “¡pero cuando yo nací ya estaba la pantalla plana a color!”. Para los menores, vamos a contarles que no estuvo siempre. Se destaca como un gran cambio en la sociedad la incorporación de la televisión como asociado a malos hábitos y al aumento del sedentarismo. Hoy por hoy, ponerle límites a un niño o adolescente que ya es sedentario, por ejemplo, una hora por día de televisión, computadora, o juegos en el celular, es como si lo estuviéramos mandando a prisión.

SAP: Convengamos que antes era mucho más fácil, te dejaban mirar dibujitos animados o algo puntal en un cierto horario y después ibas al colegio, jugabas o hacías otras actividades. Ahora es todo electrónico. Los chicos están prendidos a todo tipo de aparatos y pantallas y son horas y horas que pasan sin ninguna actividad física.

Lic. Emilce: Si, si hablamos solo de la televisión nos quedamos en el pasado, porque ahora hay pantallas que pueden llevarse a todos lados. Las usamos desde que son bebés para que se entretengan y se queden quietos.

Aparte del sedentarismo, la obesidad está ligada a los hábitos inadecuados de salud que tienen que ver con la situación económica, el mercadeo, las ofertas, etc. Por ejemplo: “¡no puedes pasar por tal experiencia sin tomar cierta bebida!” … Las cosas que se promueven en los medios de comunicación generalmente no apuntan a tener hábitos saludables, porque su objetivo es obtener un beneficio económico, el rédito que adquiere la industria alimenticia que lo produce.

Los medios de comunicación masivos fueron modificando los hábitos alimenticios y algo muy relacionado con esto es que, en los hogares son los niños los que eligen lo que van a comer, cosa que en realidad los adultos, que tienen la capacidad de decidir, deberían elegir.

SAP: ¿Cómo es esto de qué cocino lo que el niño quiere?

Lic. Emilce: En todo hogar hay lo que se llama un “arquero nutricional”, que es el que va poniendo el equilibrio, dejando entrar o no ciertos alimentos a la nutrición familiar. Los que tienen que manejar este equilibrio son los mayores, pero los niños a través de lo que aprenden en los medios de comunicación o también de sus pares, (sobre todo en la adolescencia donde es muy importante la opinión de sus pares) son los que deciden lo que van a comer.

Son círculos, círculos viciosos, no virtuosos y lo que vemos es que la obesidad va en aumento.

Quisiera dejar algunas sugerencias como para decidir qué hacer… para caminar hacia adelante en la decisión de cambiar y ayudar en la prevención de la obesidad infantil:

  1. Es importante hacer las compras con una lista y traer lo que realmente es necesario, no derrochar dinero en ofertas y gastar en lo que no es bueno.
  2. Tener buenos elementos para cocinar, o sea volver a cocinar en casa para no tener que comer alimentos ultra procesados.
  3. Para disminuir las grasas, tener sartenes antiadherentes, para cocinar sin aumentar la materia grasa.
  4. Tener una balanza en la cocina, para controlar las calorías y las cantidades. Respetar lo que la receta dice o disminuir la materia grasa.
  5. Disponer de contenedores para guardar los alimentos en forma de porciones.
  6. Controlar la cantidad de aceite. Para reemplazar el aceite en las comidas podemos tener un caldo de cocción en la heladera que aumente el sabor al cocinar. Caldo de hierbas o condimentos, romero, laurel, perejil, curry, jengibre.
  7. En los horneados como tortas, bizcochuelo podemos hacer puré de manzana cocido y reemplazar la materia grasa que contiene el aceite, manteca, margarina y ayudar con el azúcar de la fruta que contiene menos calorías.
  8. En las recetas con crema de leche, podemos tener cocinados porotos blancos, licuarlos finamente con algo de caldo y reemplazar la crema.
  9. Cocinar legumbres con tiempo y a granel para tener para varias comidas.
  10. Lo mismo se puede hacer con salsa de tomate, cebolla, morrón, ajo y perejil para dar sabor a la comida evitando colocar aceite.

 

SAP: Por supuesto que el tema no se acaba aquí, pero seguiremos hablando en otra oportunidad. Gracias Licenciada Emilce por traernos un poco de luz sobre esta temática tan importante.

 

Entrevista realizada a la Licenciada en Nutrición Emilce Suschevich en el programa radial «Por su salud» del Sanatorio Adventista del Plata. SAP

Volver