Ayudando a niños con angustia: cómo cuidar las emociones de los pequeños

Aprende a identificar y acoger la angustia infantil. Descubre consejos prácticos para ayudar a niños con angustia y fortalecer su salud emocional.

Aline Castro

11 Artículos


3 de abril de 2025

Ayudar a niños con angustia es un desafío que exige escucha, presencia y sensibilidad. Aunque muchas veces asociamos la infancia con ligereza y alegría, los pequeños también pueden sentir miedo, inseguridad y tristeza, y no siempre logran expresar con claridad lo que sienten. Como adultos, nuestro papel es acoger, escuchar y orientar al niño para que pueda nombrar y comprender sus emociones.

¿Cómo identificar a niños con angustia?

La angustia infantil puede manifestarse de formas sutiles. Cambios de comportamiento, como irritabilidad, llanto frecuente, aislamiento, regresión (como volver a mojar la cama) o dificultades para dormir y alimentarse, son señales de alerta.

¿Qué puede causar angustia en los niños?

Situaciones como cambios en la rutina, separación de los padres, exceso de estímulos, presión por rendimiento, conflictos familiares, pérdidas e incluso lo que ven en pantallas pueden generar sentimientos que el niño aún no sabe cómo manejar. La falta de seguridad emocional y de diálogo también agravan este escenario.

Ayudando a niños con angustia: ¿qué hacer?

  1. Escuchar sin juzgar – Acoge lo que el niño dice o demuestra sentir, sin corregir ni minimizar. Frases como «no es nada» invalidan su sufrimiento.
  2. Nombrar las emociones – Ayuda al niño a comprender lo que está sintiendo: «¿Estás triste porque extrañas a mamá?»
  3. Mantener una rutina segura – La previsibilidad brinda seguridad emocional. Horarios definidos para dormir, comer y jugar son fundamentales.
  4. Ofrecer presencia de calidad – Estar disponible con atención genuina. A veces, lo que el niño necesita es simplemente un abrazo y alguien que lo escuche.
  5. Estimular la expresión emocional – Dibujos, cuentos, juegos y canciones son formas lúdicas de exteriorizar los sentimientos.
  6. Buscar apoyo profesional – Si la angustia persiste o afecta el desarrollo, un psicólogo infantil puede ayudar a comprender mejor lo que está ocurriendo.

Ayudando al niño a confiar en Dios

Además del acompañamiento emocional, también podemos enseñar a los niños a desarrollar confianza en Dios. Momentos simples de oración, historias bíblicas sobre el cuidado y la protección divina, y canciones que refuercen el amor de Dios ayudan al niño a percibir que no está solo. La espiritualidad ofrece consuelo, esperanza y un sentido de seguridad que puede aliviar la angustia y fortalecer el corazón de los pequeños.

Conclusión

Cuidar la salud emocional de los niños es tan importante como cuidar su salud física. Cuanto antes enseñemos a nuestros hijos a reconocer, acoger y manejar sus emociones, mejor preparados estarán para la vida.

Acoger a un niño angustiado es un gesto de amor, presencia y escucha — y puede transformar para siempre su futuro emocional.

Volver

Los comentarios están cerrados.