Cardiología Intervencionista

Cuando el corazón tiene un problema agudo…existe una manera mínimamente invasiva de tratarlo.

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8 de marzo de 2021

La Cardiología Intervencionista, en sus comienzos, era solo una herramienta diagnóstica para la cirugía.

Ya hoy no es así.  Tiene una importancia propia para el tratamiento de diversas enfermedades, porque lo hace de manera mínimamente invasiva y eso tiene notorios beneficios.

Definición del término

En lo referente a patologías cardíacas específicas es importante que conozcamos el concepto de intervencionismo mínimamente invasivo, y cómo su avance implica mejoras tanto en el tratamiento (intervención) como en el post- tratamiento. 

Una intervención que años atrás implicaba grandes y profundos cortes, muchas horas de cirugía, etc., hoy puede realizarse en corto tiempo y con solo unas pequeñísima incisiones.

La Cardiología Intervencionista es una subespecialidad. Una rama de la Cardiología, que habitualmente se conoce con el nombre de Hemodinamia, y básicamente podríamos definirla como la especialidad que se ocupa del tratamiento endovascular de diferentes patologías, fundamentalmente las enfermedades de las arterias coronarias.

Tratamiento de cierre del transcatéter mínimamente invasivo

Diagnóstico e intervención coronaria

El diagnóstico de este tipo de enfermedades se realiza con un estudio popularmente conocido como “cateterismo”, que es un estudio que sirve para visualizar efectivamente cómo están las arterias coronarias. 

Estas arterias pueden obstruirse en forma crónica o en forma aguda, y cuando esto ocurre puede sobrevenir un infarto agudo de miocardio. 

El tratamiento de esta patología tan grave, y a la que es normal que las personas le teman, se denomina “angioplastia coronaria con implante de stent”, que es la práctica más usual. 

Existen distintas variantes dentro del tratamiento, pero básicamente es esta la manera de diagnosticar y tratar patologías coronarias agudas.

Otros diagnósticos

La Cardiología Intervencionista, también se extiende un poco más allá de las arterias coronarias. Alcanza estudios diagnósticos y terapéuticos de las diferentes arterias en los diferentes niveles del organismo, como por ejemplo las obstrucciones en las arterias carótidas o las enfermedades arteriales de las piernas.

El cardiólogo utiliza tubos y ultrasonido para la ablación del cateter de radiofrecuencia

También se aborda la enfermedad valvular cardíaca: las válvulas son aquellas que separan las cámaras cardíacas entre sí, y en los últimos años han surgido nuevos tratamientos que reemplazan eficazmente a la cirugía cardíaca convencional. 

Ahora existe el reemplazo valvular (fundamentalmente de la válvula aórtica) a través de pequeños catéteres, con excelentes resultados.

Procedimiento

Al ser prácticas mínimamente invasivas, con incisiones en la piel muy pequeñas o directamente a través de unas punciones (no cortes, solo la inserción de una aguja), en la mayoría de los pacientes ni siquiera es necesario el uso de anestesia, y los tiempos de recuperación son muchísimo menores. 

Lo que antes requería abrir el pecho, literalmente, una recuperación lenta que implicaba obligadamente muchos días y hasta semanas de internación hospitalaria, frecuentemente con dolores importantes también, ahora a las 24 o 48 horas el paciente ya está en su domicilio.

Más seguro y menos traumático

  Solo el saber esto, al paciente lo predispone de otra manera para enfrentar el tratamiento.

Los Cardiólogos Clínicos son los principales interesados en que a sus pacientes se les puedan solucionar los problemas de la forma menos invasiva posible y con la mejor recuperación, así que tanto el paciente como el médico interviniente deben conocer las ventajas que la Cardiología Intervencionista pone a su alcance. 

Se trata de técnicas que van mejorando. Ya han aparecido válvulas percutáneas que se implantan con catéteres muy pequeños.

Todo en el camino de poder brindar mayor seguridad y menos trauma al paciente que debe enfrentar una problemática vascular, cuestión que por sí misma ya le produce un gran estrés.

Porque ¿quién no se estresaría sabiendo que su corazón – o parte de su aparato cardiovascular – no funciona bien? 

Para llevar más tranquilidad a esos pacientes es que resulta tan importante que su médico se tome el tiempo de explicarle claramente en qué consiste el tratamiento, qué técnica se utilizará para realizarlo, cuál es la preparación necesaria y el tiempo esperable hasta su recuperación total. 

Dr. Jorge Montecinos, Especialista en Cardiología Intervencionista. Sanatorio Adventista del Plata

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