Octubre: Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama

La detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad.

Columnistas

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14 de octubre de 2020

Octubre ha sido designado por la Organización Mundial de la Salud como Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, con el fin de contribuir a aumentar la atención y el apoyo prestados a la sensibilización, la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos. Pero como los conocimientos actuales sobre las causas del cáncer de mama son insuficientes, la detección precoz sigue siendo la piedra angular de la lucha contra esta enfermedad. 

¿El cáncer de mama es el cáncer ginecológico más frecuente?

Sí.  Las estadísticas mundiales realmente asustan, pues muestran que 1 de cada 9 mujeres padece o padecerá cáncer de mama en algún momento de su vida.  La buena noticia es que tomado a tiempo, este cáncer es curable y que hay muchas maneras de prevenirlo.

– ¿Cuáles son los factores que predisponen o favorecen la aparición del cáncer de mama?

No existe un efecto causal demostrable para su desarrollo, pero es evidente que una serie de factores tendrían implicancia, y es allí donde podemos actuar.  Dentro de los factores de riesgo, podemos mencionar los genéticos y tal vez uno de los mayores eventos en la genética fue el descubrimiento de genes que mutados están altamente relacionados al cáncer de mama familiar;  y aunque todavía no se puede actuar para modificarlos es probable que pronto haya un tratamiento para esta población. 

– Si una madre ha tenido cáncer de mama, ¿es un factor importante a tener en cuenta por sus hijas u otras mujeres de esa familia?

Los antecedentes familiares de cáncer de mama en madres o hermanas duplican el riesgo;  y cuando existen las dos situaciones aumenta 6 veces más. Por lo tanto estas personas deben comenzar con la detección precozmente. Se sugiere empezar con los controles mamográficos 10 años antes de la edad en la que se detectó el cáncer en el familiar. Así que, si a una de las mujeres de la familia se le detectó cáncer mamario a los 50 años, sus hijas, sobrinas, etc., deberían comenzar a realizarse exhaustivos controles desde los 40 años o incluso antes.

– Además de la herencia, ¿hay otros factores que predispongan a la aparición del cáncer?

Sí, hay factores de riesgo de tipo endócrinos como son: el no haber tenido ningún embarazo (esto recibe el nombre de nuliparidad), o haber tenido el primer embarazo tardío.  Son factores de riesgo también que la primera menstruación se haya presentado a una edad muy temprana, o en las mujeres maduras que su menopausia haya sido muy tardía.  Otro factor predisponente para la aparición de cáncer de mama puede ser el hecho de que una mujer haya recibido terapia de reemplazo hormonal por más de 5 años.  


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– Mucho se habla de la alimentación y su relación con el cáncer, ¿hasta qué punto es realmente cuantificable esta relación?

La alimentación tiene relación con nuestra salud en todos los niveles.  Específicamente si hablamos del cáncer de mama debemos considerar que la alimentación es uno de los factores ambientales que influyen en la paciente, así como también lo son el estrés, y el consumo de tabaco y alcohol, entre otros.  Ser una mujer obesa aumenta el riesgo de padecer cáncer, y como contrapartida es importantísimo tener en cuenta que hacer ejercicio regularmente disminuye ese riesgo. Notemos que, con un cambio en nuestros hábitos de vida podemos hacer una excelente prevención.

Refiriéndonos específicamente a la alimentación quiero destacar que ciertos alimentos son protectores, principalmente las frutas, verduras y legumbres.  La disminución del riesgo de padecer cáncer de mama requiere mantener un peso saludable. Un aumento del índice de masa corporal mayor a 25 está relacionado en forma directa con el desarrollo de la enfermedad o la reaparición de la misma luego de contraerla.

El aumento del tejido adiposo induce cambios metabólicos, como la resistencia a la insulina implicada en el desarrollo, división y crecimiento de las células tumorales. Por otro lado, el tejido adiposo juega un rol importante en la síntesis de estrógenos, promotores directos del desarrollo y crecimiento tumoral. 

Entonces, si hablamos de prevención del cáncer de mama, debemos hablar sin ninguna duda de la importancia de mantener una dieta equilibrada para evitar el sobrepeso y la obesidad, factores que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad. Es muy recomendable incorporar al menú diario verduras (de hoja verde), calabaza, tomate, brócoli, repollo, zapallo y legumbres, así como también aceite de oliva y frutas frescas. Por el contrario, las dietas ricas en grasas, carne animal, lácteos, quesos, manteca, harinas blancas y el alcohol deben evitarse ya que está demostrado que aumentan el riesgo de desarrollar no solo el cáncer de mama sino otras enfermedades de alta mortalidad.

– ¿Cómo se detecta esta enfermedad?

La herramienta más efectiva es la detección a través del rastreo de la población sana, ya que los síntomas suelen manifestarse tardíamente.  

Existen básicamente cuatro métodos de detección: 

El autoexamen, que consiste en que la mujer se realice una palpación detallada de sus mamas, periódicamente. La forma más efectiva de hacerlo es, con la yema de los dedos, realizar movimientos circulares hasta cubrir toda la superficie de cada mama.  Puede hacerse esto, por ejemplo, en la ducha, o frente al espejo.  Se busca que la mujer conozca el estado de sus mamas a través de la sensibilidad de los dedos.  Si en algún momento en esa palpación descubre alguna dureza, algún pequeño bulto o alguna otra cuestión que no había percibido antes, concurra a la consulta médica pues puede ser un indicio de alguna patología.

El examen clínico realizado por el especialista que incluye la palpación mamaria, esta vez con la sensibilidad propia del profesional que puede percibir anomalías en la contextura de la mama.

La ecografía mamaria que es el método más utilizado para evaluación y prevención antes de los 35 años. Luego de esa edad es un excelente complemento de la mamografía, especialmente en mamas de alta densidad, cosa que se da especialmente antes de la menopausia.

La mamografía, que es el estudio más específico, pues detecta el 95% de los cánceres.  Habitualmente se la comienza a indicar desde los 35 o 40 años, salvo que haya una patología específica antes,  y el método de control es realizarse una mamografía por año.

Mamografía

– ¿Cuáles son las posibilidades de curación para quien se le ha detectado este cáncer?

Si podemos actuar sobre los factores de riesgo, con la prevención primaria, y con un diagnóstico precoz tendremos altas posibilidades de curación y con tratamientos mucho menos agresivos. 

Dependiendo del tipo de cáncer de mama y del grado de diseminación el profesional indicará los tratamientos, que a menudo son más de uno: cirugía, quimioterapia, terapia hormonal, terapia biológica, radioterapia son algunas de las opciones.

Generalmente, médicos de diferentes especialidades trabajan juntos para tratar el cáncer de mama, así la paciente recibe un tratamiento integral, que resulte lo menos invasivo posible pero al mismo tiempo efectivo en la eliminación de la enfermedad.  Pero insisto en que realizarse controles periódicos y llevar un estilo de vida equilibrado es la mejor herramienta para poder estar tranquilas, pues el 85% de los cánceres de mama detectados a tiempo son curables.

Entrevista a la Dra. Magaly Pereyra, Jefa del Servicio de Ginecología y Obstetricia del SANATORIO ADVENTISTA DEL PLATA

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